Los distintos procesos regionales de
lucha agraria de los años de 1920 y
1930 dieron como resultado la
formación de numerosas
organizaciones campesinas con
algunas diferencias en sus
planteamientos y en sus políticas.
Aunque algunas como el Partido
Nacional Agrarista o la Liga
Nacional Campesina intentaron
unificar los movimientos, estos se
dividieron al tiempo que surgían
otras organizaciones por todo el
país.
El gobierno cardenista
pugnó para unificarlas y
apoyó la labor de
Graciano Sánchez,
dirigente de origen
potosino, quien condujo
el proceso de creación
de la Confederación
Nacional Campesina, la
CNC, en 1938.